Sobre la solución política en Siria

En un extenso artículo titulado “Siria: ¿hay solución política?”  (07/10/2012), Zuhair Salim, portavoz de los Hermanos Musulmanes y miembro del Consejo Nacional Sirio explica cómo en Túnez y Egipto, al apartarse del poder tanto Ben Ali como Mubarak, la solución política fue un hecho destacable, siempre que “consideremos esta como la alternativa a la solución  cruenta”, que fue evitada por los militares en ambos casos.

En Yemen, la situación fue por un camino diferente, puesto que las fases de la solución política se fueron dando a través de un mediador y se basó en unos hechos muy diferentes de los que hoy tenemos en Siria”. Dichas diferencias son fundamentalmente tres:

–          El presidente yemení depuesto, Saleh, no calificó en ningún momento “lo que sucedía en su país como una conspiración externa, ni acusó a los que le dijeron ‘si hubieras…’ de participar en dicha conspiración”.

–          Ni siquiera la base social de Saleh, “mayor que esa de la que goza Bashar al-Asad”, trataron a sus oponentes de la forma en que Bashar, sus líderes militares y su “escoria social” lo han hecho. “Ni un solo ser humano fue degollado a cuchillo […] y el número de víctimas en Yemen no sobrepasó algunos centenares”. “Creemos que estas diferencias en el comportamiento general se han convertido en parte de la ecuación política en Siria que ninguna parte o investigador sobre la situación política puede ignorar: quieres llegar a un pacto en Siria como un presidente que puede, cuando se enfada, degollar niños y violar mujeres”.

–          Finalmente, consideramos que el no atentar de tal forma contra la población civil en Yemen se debe al “bagaje ético del presidente yemení, sus líderes y sus bases, que sienten una pertenencia práctica a sus ciudadanos con los que tienen divergencias o que se rebelan contra ellos.” Además, si las autoridades yemeníes hubieran querido enfrentarse  la sociedad de esa manera no habrían podido debido a la composición tribal y la posesión de armas, al contrario de lo que sucede en la Siria eminentemente urbana y que carece de armas tradicionales y no tradicionales en las casas.

Lo que ha complicado la solución política en Siria es que la base militar que apoya a Bashar al-Asad no ha aceptado ser un puente sobre el que pudiera cruzar dicha solución. Podría haberlo hecho si hubiera tenido la razón y los valores éticos, además de la amplitud de horizontes necesaria”.

Pero además, la situación parece complicarse por los miedos que las distintas partes implicadas expresan. “Comprendemos el pesimismo que algunos señalan, pero deben comprender ellos también que esta lucha si no se decide en esta vuelta, se alargará y se desarrollará hasta convertirse en una lucha existencial abierta, hasta que la voluntad del pueblo venza”. “Si los que ofrecen consejos tienen miedo, que afirmen a los demás que ningún ser racional se encomienda para salvaguardar su existencia a la realidad regional e internacional, y que la solución política garantizada por la voluntad de la sociedad unida es la más válida y permanente”.

Pero la cuestión es cómo llegar a esa solución política mientras el régimen sigue con la represión y la violencia continúa. Según Salim, el camino hacia dicha solución pasa por “la recuperación del Estado de manos de sus secuestradores o por su reconstrucción sobre bases nacionales”. Para ello es preciso que se insista en la unidad social y civil en Siria, no basarse en la autoridad militar, sino civil, para construir el Estado y mucho menos en los que “aceptaron ir con el dictador al baño de sangre […] que no pueden ser parte en ningún pacto nacional”, y tener como base la libertad sin condiciones con vistas a la creación de un Estado democrático en el que la justicia y el perdón ayuden a “superar la desgracia y a construir el futuro”.

Finalmente “en la opción política deseada, la sociedad civil siria unida en la unión nacional política estará en un frente y Bashar al-Asad y sus bandas de asesinos, criminales y culpables, y en el frente contrario, dos frentes de los cuales solo quedará uno”.

La pregunta sobre si hay una solución política ha de dirigírsele al régimen, pero también a la comunidad internacional, para saber si “desea seguir apoyando a esos criminales o callándose ante sus crímenes”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Siria y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s